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Cómo hidratar adecuadamente a tu mascota

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Hidratar adecuadamente a tu mascota es fundamental para su salud, bienestar y calidad de vida. El agua es el componente principal del organismo de tu perro o gato, y cumple funciones vitales como regular la temperatura corporal, transportar nutrientes y oxígeno, facilitar la digestión y para que sus riñones funcionen adecuadamente, eliminando toxinas. Por ello, es importante que tu mascota beba suficiente agua cada día, especialmente en épocas de calor o cuando hace ejercicio.

En este artículo te explicamos cómo hidratar adecuadamente a tu mascota, cómo asegurarte de que bebe suficiente agua y cómo prevenir la deshidratación. También te contamos qué hacer si tu mascota no quiere beber o bebe demasiado.

Para hidratar adecuadamente a tu mascota puedes seguir estas recomendaciones:

Ofrecerle agua limpia, fresca y potable en todo momento, tanto dentro como fuera de casa.

  • Mantén un recipiente de agua específico para tu mascota siempre lleno y a su completa disposición, en un lugar accesible y sombreado. El recipiente debe ser grande, estable y fácil de limpiar. Evita los recipientes metálicos, que pueden calentarse con el sol o alterar el sabor del agua.
  • Cambia el agua del recipiente al menos una vez al día, y más a menudo si hace mucho calor o si el agua se ensucia con restos de comida o saliva. El agua debe estar a temperatura ambiente, ni muy fría ni muy caliente, para que sea apetecible y no cause daños en el estómago o los dientes de tu mascota.
  • Lava el recipiente del agua a menudo con agua y jabón, para evitar la formación de bacterias, algas o moho que puedan contaminar el agua y causar enfermedades en tu mascota. También puedes usar lejía diluida o vinagre para desinfectar el recipiente, pero asegúrate de enjuagarlo bien después.
  • Lleva agua contigo cuando salgas a pasear o a viajar con tu mascota, especialmente si hace calor o si vas a lugares donde no hay fuentes o puntos de agua disponibles. Puedes usar una botella portátil para perros o gatos, que suelen tener un dispensador práctico y cómodo. Ofrece agua a tu mascota cada cierto tiempo, en pequeñas cantidades, para evitar que se atragante o vomite.
  • Evita que tu mascota beba de charcos, ríos, lagos o fuentes públicas, ya que pueden contener sustancias tóxicas, parásitos o gérmenes que pueden poner en peligro su salud. Si no tienes otra opción, puedes usar un filtro portátil o unas gotas purificadoras para mejorar la calidad del agua antes de dársela a tu mascota.
  • Complementa el agua con alimentos naturales que contengan un alto porcentaje de agua, como las frutas (como la manzana o el melón) o las verduras (como la zanahoria o el calabacín). Estos alimentos pueden constituir hasta un 10% de la ingesta diaria de calorías de tu mascota, siempre que los introduzcas de forma gradual y moderada, y que consultes con tu veterinario antes de hacer cualquier cambio en la alimentación de tu mascota.

 

Cómo asegurarte de que tu mascota bebe suficiente agua:

 Para saber si tu mascota bebe suficiente agua, puedes observar su comportamiento y su aspecto físico. Algunas señales que indican que tu mascota está bien hidratada son:

  • Tu mascota muestra interés y apetito por el agua, y bebe con regularidad y sin dificultad.
  • Tu mascota tiene un buen nivel de energía y vitalidad, y no muestra signos de cansancio, debilidad o apatía.
  • Tu mascota tiene una piel elástica y un pelo brillante y suave. Puedes comprobar la elasticidad de la piel pellizcando suavemente la zona del cuello o de la espalda. Si la piel vuelve rápidamente a su posición normal, significa que tu mascota está bien hidratada. Si la piel tarda en volver o queda arrugada, significa que tu mascota está deshidratada.
  • Tu mascota tiene unas mucosas húmedas y rosadas. Puedes comprobar el estado de las mucosas presionando con el dedo sobre la encía o el labio de tu mascota. Si la zona se blanquea y recupera su color rápidamente, significa que tu mascota está bien hidratada. Si la zona tarda en recuperar su color o se ve pálida o azulada, significa que tu mascota está deshidratada.
  • Tu mascota tiene una orina clara y abundante. Puedes observar el color y la cantidad de orina de tu mascota cuando hace sus necesidades. Si la orina es de un color amarillo claro y sale con facilidad y en buena cantidad, significa que tu mascota está bien hidratada. Si la orina es de un color amarillo oscuro o rojizo, y sale con dificultad o en poca cantidad, significa que tu mascota está deshidratada.

Cómo prevenir la deshidratación:

La deshidratación es una alteración del equilibrio hídrico del organismo, que se produce cuando tu mascota pierde más agua de la que ingiere. La deshidratación puede tener diversas causas, como el calor excesivo, el ejercicio intenso, el vómito, la diarrea, la fiebre, la diabetes o la insuficiencia renal. La deshidratación puede tener graves consecuencias para la salud de tu mascota, como el fallo de órganos vitales, el shock o incluso la muerte. Por ello, es importante prevenir la deshidratación siguiendo estas medidas:

  • Ofrece a tu mascota agua limpia, fresca y potable en todo momento, tanto dentro como fuera de casa, siguiendo las recomendaciones que te hemos dado anteriormente.
  • Evita exponer a tu mascota al sol directo o a altas temperaturas, especialmente en las horas centrales del día. Busca lugares sombreados y ventilados donde tu mascota pueda refrescarse y descansar. No dejes nunca a tu mascota dentro de un coche cerrado o sin ventilación.
  • Adapta el ejercicio físico de tu mascota al clima y a sus condiciones físicas. Evita los paseos largos o las actividades intensas cuando hace mucho calor o humedad. Haz pausas frecuentes y ofrece agua a tu mascota durante el ejercicio. No fuerces a tu mascota a hacer ejercicio si no quiere o si muestra signos de cansancio o agotamiento.
  • Controla el peso y la alimentación de tu mascota. El sobrepeso puede aumentar el riesgo de deshidratación, ya que dificulta la regulación térmica del organismo. Elige un pienso adecuado para tu perro o gato, que le aporte los nutrientes que necesita sin exceso de calorías. Complementa el pienso con alimentos naturales que contengan agua, siempre con moderación y bajo supervisión veterinaria.
  • Revisa periódicamente el estado de salud de tu mascota. Algunas enfermedades pueden provocar una mayor pérdida de líquidos o una menor ingesta de agua por parte de tu mascota. Lleva a tu perro o gato al veterinario al menos una vez al año para hacerle una revisión completa y detectar posibles problemas de salud. Sigue las indicaciones del veterinario sobre el tratamiento y la prevención de las enfermedades que puedan afectar a tu mascota.

Qué hacer si tu mascota no quiere beber o bebe demasiado:

Si observas que tu mascota no quiere beber agua o bebe menos de lo habitual, puede deberse a varias razones, como el estrés, el cambio de ambiente, el dolor, la falta de apetito o alguna enfermedad. En estos casos, debes intentar estimular su sed ofreciéndole agua limpia y fresca en diferentes recipientes y lugares, cambiando el sabor del agua con un poco de caldo casero o jugo de fruta natural (sin azúcar ni sal).

También puedes masajear suavemente su garganta para estimular el reflejo de deglución. Si tu mascota sigue sin beber o muestra signos de deshidratación, como piel seca y arrugada, mucosas pálidas y secas, ojos hundidos, debilidad o letargo, debes acudir al veterinario cuanto antes para que le administre fluidos por vía intravenosa u oral.

Si observas que tu mascota bebe más agua de lo normal, puede deberse también a varias razones, como el calor, el ejercicio, la alimentación salada, el embarazo, la lactancia o alguna enfermedad. En estos casos, debes asegurarte de que tu mascota tenga siempre acceso a agua limpia y fresca en cantidad suficiente, y controlar su producción de orina.

Algunas enfermedades que pueden provocar un aumento de la sed y la orina en tu mascota son la diabetes, la insuficiencia renal, la insuficiencia hepática, el hipertiroidismo, el síndrome de Cushing o algunas infecciones. Si tu mascota bebe más de 100 ml de agua por kilo de peso al día, o si muestra otros síntomas como pérdida de peso, aumento del apetito, vómitos, diarrea o cambios de comportamiento, debes acudir al veterinario para que le haga un diagnóstico y un tratamiento adecuados.

Esperamos que estos consejos te hayan servido para saber cómo hidratar adecuadamente a tu mascota, cómo asegurarte de que bebe suficiente agua y cómo prevenir la deshidratación. Recuerda que el agua es vital para la salud y el bienestar de tu perro o gato, y que debes estar atento a sus hábitos y a sus necesidades. Si tienes alguna duda o problema, no dudes en consultar con tu veterinario de confianza. ¡Tu mascota te lo agradecerá! 🐶🐱

 

 

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